"Mis oídos escuchan esa sinfonía

que producen las olas al golpear las rocas.

Ese ir y venir hacia la orilla...

A mi olfato llega esa fragancia a salitre

característica de la mar.

Cierro los ojos; mi paz interior es infinita...

me siento relajado.

Es el momento, estoy en el lugar idóneo,

voy aprovechar este equilibrio

para expresar lo que siento...

empiezo a buscar palabras, significados;

no encuentro ninguna apropiada.

Todas se quedan cortas en definición;

ninguna abarca lo que quiero expresar.

Lo que realmente siento.

Un color hay que verlo.

El sonido se debe escuchar.

La fragancia se huele.

Los sentimientos se viven.

Sabes lo que siento;

tal vez tú también lo sientas.

¿Para qué perder el tiempo en buscar

una explicación?

no la hay.

Vivamos, mimemos, disfrutemos

este momento; cuidémoslo.

Y por nada en el mundo

lo dejemos jamás morir...".